Salsa de tomate al horno

El veranos es, por excelencia, la época de preparar conservas caseras y desde que comenzamos a comprar las verduras a pequeños agricultores que se dedican al cultivo ecológico, cada verano adquirimos una buana cantidad de tomates y  aprovecho para preparar unos cuantos tarros de salsa de tomate.

Siento debilidad por el tomate. De pequeña me encantaba pringar el tomate en el pan y el recuerdo de lo rico que me estaba me persigue. El tomate era de las pocas cosas que me gustaba comer y aunque con los años he llegado a apreciar y a disfrutar otras muchos alimentos, servirme un par de tomates picados con un poco de sal y nada más, es un plato que disfruto como el mejor manjar que se pueda tomar.

Es cierto que hoy en día, es difícil comer buena fruta y buenos productos de huerta que sepan a algo, pero gracias al grupo de consumo en el que estamos, tenemos la suerte de comer estos alimentos con garantía de calidad. Este año en una de nuestras cestas de julio, Jesús del Huerto de Perico, nos había incluido una pequeña cantidad de tomates de una de las variedades que está probando.  Cuando yo los vi, pensé que los tomates estaban pasados, pues estaban muy blandos, pero ¡madre mía, cuando los probé! bocado divino, eso sí que fue retroceder en el tiempo y comer un buen tomate con todo su sabor. Para el siguiente reparto le pregunté a Jesús si  traería más tomates de esos, pero al parecer es una variedad delicada y con el transporte se le rompen y estropean una gran cantidad. ¡Lástima! pues se me hace la boca agua solo de recordar lo ricos que estaban. Aún así, no me puedo quejar pues los que nos sirve a granel, que son los que he utilizado para preparar mi conserva de salsa de tomate, son tomates de calidad y, al estar cultivados sin ningún tipo de pesticida, puedes utilizarlos con piel, sin ningún problema.

Con las cantidades que figuran en la receta, llenarás la bandeja grande del horno y podrás llenar aproximadamente 5 botes de unos  200 gr.,  aunque dependerá del líquido que contenga el tomate, puede ser alguno más o alguno menos.

 

Ingredientes:

3 Kg de tomates (peso ya cortados y limpios)

2 cebollas

4 dientes de ajos

2 cucharaditas de azúcas

2 cucharaditas de sal

Un chorreón de vinagre balsámico

Unos 100 gr de aceite de oliva

Ramas de hierba ( laurel, tomillo, albahaca, romero)

 

Elaboración:

Lavar los tomates, quitar los pedúnculos y cortar en cuartos.

Pelar las cebollas y cortar también en cuartos.

Repartir los trozos de tomate en una bandeja de horno.

Distribuir, encima de los tomates, la cebolla.

Poner los dientes de ajo sin pelar y juntos para luego localizarlos más fácilmente.

Si te es posible hacer un ramillete de hierbas y colocar encima de los tomates

Espolvorear la sal y el azúcar sobre los tomates.

Regar con el aceite y un chorreón de vinagre balsámico.

Inroducir la bandeja en el horno a 180º y hornear durante 1.15 hs a 1.30 hs hasta que se vean asados.

Sacar la bandeja del horno, retirar el ramillete de hierbas o las hojas si las hubieras colocado sueltas.

Quitar la piel de los ajos, al estar asados saldrán fácilmente solo con apretar en el extremo y añadir a la bandeja.

Colocar un pasapurés sobre un recipiente hondo, traslada el contenido de la bandeja al pasapurés con una cuchara y en varias tandas y triturar todo el conjunto hasta que solo nos quede el resto de las pieles en el pasapupurés. En lugar de triturarla con el pasapurés, se puede hacer con la batidora. Yo lo hago así, porque me gusta que la salsa quede con una textura más gruesa.

Rellena los botes donde se van a conservar, que previamente se habrán lavado y esterilizado. Cerrar los botes con sus tapas y colocar en una olla cubiertos de agua. Cuando comience a hervir, mantener durante unos 20 minutos. Apagar y dejar enfríar.

Otra opción para conservar la salsa es guardar los botes en el congelador. En este caso no es necesario el ponerlos en la olla a hervir para hacer el vacío.

 

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