Alitas de pollo con soja y miel

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Las alitas suelen ser un producto habitual en casa. Siempre que tenemos posibilidad de ir a la pollería de Jose, la de toda la vida (ahora nos pilla retirado de donde vivimos) las solemos pedir. A mis hijos les encantan fritas, pero la verdad que a mí me condena bastante el hacerlas, aunque parezca mentira, con la de “chismerio” que tengo, no me ha dado por comprarme una freidora, salvo las alitas o las croquetas, pocas cosas solemos freir, así que no me parece que la vaya a rentabilizar. Todo se pone  perdido y siempre me quemo con el aceite, así que esta vez hemos cambiado y las he hecho en el horno. Para comerlas, hay que dejarse de remilgos, se tienen que comer con los dedos y rechupárselos para disfrutarlas.

Tenía intención de hacerlas con zumo de naranja, pero a falta de estas, tuve que hacerlas con limón, lo de la naranja, lo dejaremos para otra próxima vez.

Si bien es verdad que la cocina no se pone perdida, luego te toca rascar la fuente que has metido al horno, pues se hace una buena costra, pero  ¡¡todo no podía ser perfecto!!. Por lo demás, poco trabajo y muy ricas.

Ahí va:

Ingredientes:

1 kg de alitas de pollo

50 gr. de zumo de limón

50 gr. de salsa de soja

75 gr de miel

5 gr de salsa perrins (un chorreón)

Semillas de sésamo

Elaboración

Cuando vayamos a comprar las alitas de pollo, pedir al pollero que os las parta, separando muslito y alita y quitar la punta.

En un bol, pondremos el limón, soja, miel, salsa perrins, y sésamo, mezclar bien con un tenedor o batidor, y verter sobre las alitas.

Dejar en maceración durante varias horas o incluso la noche anterior. Si os acordáis, darle la vuelta una o dos veces, para que se impregnen bien de la mezcla

Precalentar el horno a 180º

Hornear durante unos 35 minutos aproximadamante.

Sacar del horno y servir

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