Crema fría de espárragos con morcilla

Hoy hemos asistido a la lectura del proyecto de fin de carrera de mi hijo Diego. Tengo una copia del proyecto encuadernada con una dedicatoria preciosa, llena de cariño y agradecimiento y yo, que en estos días he andado distraída y poco centrada, quizás porque mi otro hijo se ha marchado a Holanda, hasta hoy no he sido consciente de que no le he prestado la atención suficiente al acontecimiento y no he preparado ni un detalle, ni un regalo para celebrar su graduación. Muchas horas de trabajo, mucho esfuerzo y yo en la parra. ¡Mala madre!, así que desde aquí manifiesto públicamente y de corazón lo orgullosa que me siento de él y lo enormemente agradecida de ser su madre.

No tengo experiencias previas de asistir a lecturas de proyectos, pero francamente lo ha hecho muy bien, el aplomo, el saber estar, el manejo del puntero láser sin temblarle la mano, y una clara exposición, que hasta los que no tenemos conocimientos de ingeniería de sonido, hemos podido comprender el proyecto. Solo una queja y no hacía él precisamente, sino hacia el tribunal. Líbreme Dios de dar opiniones sobre gente que desconozco, pero este es mi blog y mi espacio personal y me voy a permitir mi crítica. Sr. Don José Luis, me ha parecido un poquito impresentable, por dar un apelativo cariñoso, no por las preguntas realizadas durante la exposición, sino por esos gestos o lenguaje no verbal tras las respuestas del interpelado, sobre todo, como usted mismo ha dicho siendo profano en la materia que se estaba tratando. Que nudo en el estómago se me ha puesto y que ganas darle un mamporro.

Diego, un sobresaliente cum laude, hubiera sido lo adecuado, pero el mundo está lleno de capullos. Para nosotros eres el mejor !Felicidades Sr. Ingeniero!

¡Hala! que a gusto me he quedado.

Y ahora ya la receta, este pequeño piscolabis,  que de elaboración tiene poco, y que está bien para servir como aperitivo o entrante.

Ingredientes:

Para 4-6 vasitos

350 gr de espárragos blancos cocidos (1 bote)

100 gr de nata

125/150 g de morcilla

1/2 cebolla

1/2 manzana + unas láminas para adornar

Un poco del líquido de los espárragos

Aceite

Preparación:

Quitar la piel a la morcilla y cortar en rodajas.

Picar la cebolla y picarla menuda.

Pelar la manzana, cortarla en láminas y después en cuadraditos.

Cubrir el fondo de una sartén con una pequeña cantidad de aceite y poner a pochar la cebolla. Cuando comience a tomar color añadir la manzana y dejar que se vaya dorando a fuego suave. Añadir la morcilla desmenuzada y rehogar durante unos pocos minutos más, removiendo el conjunto para que la cebolla y la manzana se reparta bien con la morcilla.

Una vez dorado, apartar del fuego. colocar un colador con un recipiente debajo para que escurra el aceite de sofreir  y verter la morcilla.

En el vaso de la batidora colocar los espárragos troceados, un poco del caldo de conservación y la nata y triturar.

Verter la crema de espárragos en los vasos o copas donde se vaya a servir y cubrir la superficie de la crema cun una buena ración del sofrito de morcilla.

Cortar unas láminas de manzana lo más fina posible, sin eliminar la piel, y adornar cada vaso con ellas.

Notas:

Yo os he puesto el peso de los ingredientes. pero en esta receta, no es necesario andar pesando. Utiliza un bote de espárragos de conserva y en función de la cantidad de espárragos que tenga el bote, ajusta líquido y nata para conseguir una crema con cierta consistencia.

Y si tienes unos piñones, añádeselos al sofrito de morcilla.

 

 

 

 

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